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Trump, el mejor primer año tras Bush y Kennedy

Nueva York, EU.- Es fácil olvidar que el rally de Trump comenzó con un miedo palpable en Wall Street.

Hace exactamente un año, el impactante resultado de Donald Trump en la noche de las elecciones hizo temblar a los mercados globales. Los futuros del Dow se desplomaron en casi 900 puntos a medida que los inversores se inquietaban por la volatilidad de Trump y sus aterradoras promesas de campaña sobre el comercio y la inmigración.

“Fue miedo y pánico esa noche”, dijo Wade Balliet, director de estrategia de inversiones de Bank of the West.

Pero el susto del mercado se había desvanecido por la mañana, y las acciones comenzaron la era de Trump con una nota decididamente optimista.

“La gente decidió rápidamente que tal vez no era el día del juicio final. Tal vez era una oportunidad”, dijo Balliet.

Resultó ser una oportunidad histórica.

El S&P 500 ha subido 21% desde el cierre de las operaciones en el día de las elecciones de 2016. Ese es el tercer mejor desempeño durante el primer año de un presidente desde la Segunda Guerra Mundial, solo por detrás del presidente George H.W. Bush y el presidente John F. Kennedy, según Sam Stovall de CFRA Research.

El mercado bursátil también alcanzó una cantidad histórica de récords durante lo que va del gobierno de Trump. Los 60 máximos históricos del S&P 500 desde la elección no tienen comparación durante el primer año de gobierno de ningún presidente, según CFRA Research.

Ese logro pone de relieve el hecho de que Trump heredó un mercado bursátil cerca de máximos históricos y una economía que estaba en buena forma. También destaca cuán notablemente tranquila ha sido esta racha alcista. Las caídas agudas y las ganancias pronunciadas han sido raras.

A diferencia de la mayoría de sus predecesores, Trump se jacta frecuentemente del alza de Wall Street posterior a las elecciones. Es una táctica que podría ser contraproducente en caso de que las acciones caigan, como es sabido que sucede a veces.

Trump dio un paso más allá recientemente cuando al aparecer tomó todo el crédito por la escalada del mercado.

“La razón por la que nuestro mercado bursátil es tan exitoso es debido a mí”, dijo a los periodistas en Air Force One el lunes.

Trump, quien ha solicitado varias bancarrotas empresariales, agregó: “Siempre he sido excelente con el dinero, siempre he sido excelente con los empleos, eso es lo que hago”.

Es cierto que la fiesta inicial en Wall Street fue impulsada por el optimismo sobre las promesas proempresariales de Trump: recortar los impuestos a las empresas, eliminar la regulación e incrementar el gasto en infraestructura.

Pero ese no fue la única razón. Las acciones siguieron subiendo, incluso mientras la agenda legislativa de Trump se estancaba, gracias a las impresionantes ganancias corporativas y al fortalecimiento de la economía interna y externa.

En una encuesta reciente de E*Trade, el 61% de los inversores mencionó la mejora de la economía de Estados Unidos como un factor que impulsaba el mercado alcista de acciones. Solo el 32% le dio crédito a Trump y a su gobierno.

Algunos incluso piensan que si Trump hubiera perdido, podríamos estar hablando del ‘Rally Hillary’ en este momento, gracias a un trasfondo de condiciones favorables de bajo desempleo e incluso tasas de interés más bajas.

“Independientemente de si era Clinton o Trump, estaríamos viendo un desempeño similar en el mercado este año”, dijo Balliet. En lugar de recortes de impuestos, dijo que Wall Street se hubiera enfocado en el gasto en infraestructura con Clinton.

Pero la verdadera pregunta es: ¿hacia dónde irán las acciones a partir de aquí?

La economía y las ganancias corporativas deberán seguir creciendo a un ritmo saludable para justificar la forma en que se han vuelto tan caras las acciones. El S&P 500 rara vez ha sido tan caro como lo es ahora, según Goldman Sachs.

JPMorgan Chase predijo esta semana que el S&P 500 subirá poco el próximo año —apenas 3.3%— debido a estas elevadas valoraciones.

Por ahora, Wall Street se enfocará obsesivamente en el destino de la revisión fiscal del Partido Republicano. Un fracaso probablemente decepcionaría a los inversores, lo que podría desatar una venta masiva. Si Trump logra recortes fiscales “masivos”, el mercado bursátil podría celebrar.

Por supuesto, sigue siendo una pregunta abierta el hecho de si la economía estadounidense realmente necesita enormes recortes de impuestos en este momento. Después de todo, el desempleo está ubicado en solo 4.1%.

El riesgo es que agregar una costosa medicina a una economía ya saludable sobrecaliente el mercado de valores.

El presidente ejecutivo de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, recientemente dijo a Bloomberg News que este no es el momento para el estímulo fiscal, mientras que Morgan Stanley advirtió que los recortes tributarios de Trump podrían crear un “auge seguido de un colapso”.

Omar Aguilar, director de inversiones de acciones en Charles Schwab, no cree que el próximo año sea tan calmado para los inversores.

“Seguimos creyendo que el mercado puede extender su racha alcista. Pero no creemos que vaya a ser una línea recta. La volatilidad volverá”, dijo.

Fuente: www.expansion.mx