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¿Lo prometido es deuda? Los dichos de AMLO se topan con la realidad

Desde la campaña hasta el actual periodo de transición, el presidente electo ha matizado sus promesas en temas como el NAIM, la reforma energética y la presencia de militares en las calles.

Andrés Manuel López Obrador suele decir que su gobierno hará cambios radicales, “de raíz”. Pero desde la época de campañas hasta el actual periodo de transición, el presidente electo y su equipo han empezado a toparse con la realidad —costos, grupos de poder, dificultades de implementación—, lo que los ha llevado a matizar algunas de sus promesas originales.

Entre ellas están la oposición inicial de López Obrador al proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), su rechazo a la reforma energética aprobada este sexenio, su intención de regresar a las Fuerzas Armadas a los cuarteles y su deseo de carecer de un cuerpo de seguridad.

Pese a estos virajes, el futuro mandatario insiste en que su administración (2018-2024) cumplirá lo que prometió en la contienda. “Vamos a cumplir todos los compromisos. No se van a decepcionar. Soy muy consciente de nuestra responsabilidad histórica”, ha dicho.

¿Adiós al NAIM?

Durante toda la campaña, López Obrador aseguró que se detendría esta megaobra anunciada por el gobierno de Enrique Peña Nieto en 2014. Pero desde semanas antes de las elecciones y una vez que el fundador de Morena ganó, la presión de los empresarios creció y López Obrador accedió a que el asunto fuera revisado por especialistas y a someter el proyecto a una consulta ciudadana, prevista para el 28 de octubre. Con ese ejercicio —que en sí mismo genera controversia—, se buscará definir si la nueva administración continúa con las obras en el Lago de Texcoco, como defienden el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y otras organizaciones, o si se mantiene en operaciones la actual terminal aérea capitalina con una ampliación de pistas en la base militar de Santa Lucía, como plantea el equipo morenista.

Avión en venta… o en posible renta

La promesa de vender el avión presidencial TP-01 es una de las que más réditos dejó en campaña a López Obrador. Hoy, el presidente electo se mantiene en la postura de no utilizar dicha aeronave, pero el futuro secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, ha declarado que se evaluará si venderla es lo que más conviene al país. El propio López Obrador ha matizado y ha dicho que se analizará cuál es el mejor destino para el vehículo, ya que existe una propuesta de que sea rentado a una empresa que tiene clientes exclusivos. Esta opción, según el equipo del político de izquierda, generaría un ingreso para el Estado, mientras que es posible que si se vende se pierdan al menos 65 millones de dólares, así como que se desperdicie el hangar que se construyó especialmente para resguardarlo.

Reforma energética, ¿al archivo o a revisión?

En campaña, así como en la época en la que el tema se discutió y aprobó en el Congreso, López Obrador criticó la reforma energética y su apertura del sector al capital privado nacional y extranjero. Incluso, dijo que la echaría atrás porque representaba un despojo de recursos contra los mexicanos. Sin embargo, en la misma campaña el entonces candidato de Morena dio un giro y consideró que el tema se podría conciliar. Hoy, López Obrador plantea “revisar” los contratos asignados en el marco de la reforma. “Vamos a revisar los 91 contratos que se han firmado a partir de la reforma energética. Vamos a ver en qué términos están los contratos. Vamos a cuidar que no sean contratos leoninos, esto va más allá de lo político, de lo ideológico, es juicio práctico. Lo que convenga a la nación se aprueba”, ha dicho.

¿Se acabaron los ‘gasolinazos’?

El presidente electo dijo en campaña que “no habrá más ‘gasolinazos’”, en referencia a los aumentos en los precios de los combustibles que iniciaron en 2017. Pero recientemente, el futuro secretario de Hacienda adelantó que estos productos sí subirán de precio tomando como base la inflación. “Nosotros creemos que no puede haber movimientos abruptos en el precio de la gasolina. Estamos pensando en incrementar cada año, por inflación, el precio. En términos reales no se va a incrementar, pero en términos nominales sí, por la inflación”, dijo en entrevista con Televisa.

Crecer… ¿a cuánto?

En sus mítines de campaña, López Obrador aseguraba que, con él en el Poder Ejecutivo federal, la economía de México crecería a un ritmo de entre 4% y 5% anual. Ahora, Urzúa ha bajado la expectativa y apuntado a un estimado de 2.5%.

El Ejército regresa a los cuarteles… en tres años

López Obrador prometió en campaña revisar la actuación de los militares en tareas de seguridad pública y, previamente, respaldó el planteamiento del actual secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, en el sentido de que las Fuerzas Armadas deben regresar a los cuarteles. Sin embargo, tanto él como el futuro secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, han dicho que en este momento eso no puede ocurrir, sino que será al menos en tres años, cuando se cuente con policías preparadas y se pueda realizar un regreso paulatino. “No podemos dejar de usar al Ejército y la Marina para garantizar la seguridad pública”, dijo López Obrador el 24 de agosto.

¿Y quién cuida al presidente?

Cuando era candidato, López Obrador nunca utilizó protección del Estado Mayor Presidencial (EMP). Decía que la gente y los reporteros lo cuidaban. Y si bien se ha mantenido en la decisión de no utilizar a esta corporación —que actualmente cuida al presidente en funciones, a los expresidentes y a sus familias—, y como mandatario electo anunció que contará con una ayudantía de 20 profesionistas para protegerlo en actos públicos (10 mujeres y 10 hombres). Dicha ayudantía está a cargo de un empresario restaurantero que había sido candidato de Morena a la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, Daniel Asaf, quien no ha dado detalles de cómo operará este cuerpo de seguridad.

Fuente: adnpolitico.com