Curiosidades, Nacionales

Little Caesars desata la guerra de las pizzas en México

Ciudad de México.- Little Caesars Pizzas regresó a México hace 12 años, con una fórmula cuyo éxito llevó a otras pizzerías a replicar la estrategia que posicionó a la cadena en el segundo lugar en el mercado mexicano.

Little Caesars salió de México en 2002, cuando su operador, CMR —que lleva marcas como Chili’s y Wings— decidió no renovar el contrato de la franquicia estadounidense, por motivos que no hizo públicos, y cerró las 14 tiendas que tenía.

En 2007, Sizzling Platter regresó la marca en México con una receta sencilla: pizzas básicas de pepperoni o queso listas para llevar a 79 pesos.

Esta estrategia le permitió pasar del lugar número 10 en el mercado, con una participación de menos de 1% en 2012, al lugar número dos en 2017, con una participación de 14.3%, lanzando al tercer lugar a Pizza Hut, con 13.5%, según Euromonitor.

“El competidor que vino a romper el esquema de la operación de las pizzas en México fue Little Caesars, que tiene la política en todo el mundo de tener el precio más atractivo disponible y de democratizar la pizza, lo que quiere decir que a todos nos alcanza para una”, comentó Manuel Valencia, académico del Tecnológico de Monterrey.

La estrategia de Little Caesars ha sido replicada por las otras firmas, aunque en menor medida. Pizza Hut ofrece, en algunas unidades, la pizza lista para llevar de pepperoni o queso a 89 pesos. Domino’s no se quedó atrás, y en algunas de sus tiendas, ubicadas en lugares muy transcurridos como el metro, ofrece la pizza de mostrador en 99 pesos.

“Sin duda hay otros competidores que están creciendo, y respetamos mucho lo que hacen, pero yo les preguntaría qué prefieren comerse, una pizza que está recién hecha o una pizza que lleva horas en un calentador esperando que alguien la recoja. Nosotros estamos muy comprometidos con la calidad y con entregar el mejor producto al consumidor”, dijo Gerardo Rojas, director de Alsea México, en la conferencia de prensa con motivo de la apertura de la unidad número 1,000 de Domino’s operada por Alsea.

Con la estrategia de ofrecer productos a un precio más bajo nadie pierde, según Valencia, pues la rentabilidad en el negocio de la comida rápida es muy alta, pues al comprar un volumen mayor de materias primas pueden reducir sus costos.

Fuente: www.expansion.mx