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¿Estados Unidos está en una “Guerra Fría” de divisas?

Hong Kong.- El dólar está en su nivel más débil en años contra otras de las principales monedas.

Los expertos dicen que la caída está siendo impulsada, al menos en parte, por el gobierno de Estados Unidos. Y algunos sugieren que se trata de una campaña deliberada destinada a impulsar la economía estadounidense a expensas de los principales socios comerciales como Europa y Japón.

El gobierno de Trump está involucrado en “una guerra fría de divisas, y está ganando”, dijo la semana pasada Joachim Fels, economista de la firma de inversiones Pimco.

En lugar de un conflicto abierto, que implicaría una intervención directa en los mercados de divisas, las hostilidades llegan en forma de palabras y acciones “encubiertas”, escribió en una publicación de blog.

‘UNA SEÑAL IMPLÍCITA PERO MUY CLARA’

La economía estadounidense está creciendo de manera saludable, y la Reserva Federal está en vías de elevar las tasas de interés. Normalmente se esperaría que eso respalde un fortalecimiento del dólar.

Pero algunos de los comentarios y acciones del gobierno de Estados Unidos están alentando a los inversores a enviar al dólar a la baja. Ha perdido casi 13% frente a otras monedas líderes desde el comienzo del año pasado.

Fels señala las medidas del gobierno de Trump de recortar los impuestos y aumentar el gasto, que dice que están llegando en “el momento equivocado”, es decir, cuando la economía ya está en buena forma. Las medidas acumularán más deuda pública, haciendo que los inversionistas estén menos ansiosos por poseer activos en dólares, como los bonos del Tesoro de Estados Unidos.

Políticas como esa “están enviando una señal implícita pero muy clara a los mercados: un dólar más débil es el objetivo”, escribió Fels. “Los mercados han entendido la señal”.

Los comentarios del secretario del Tesoro Steve Mnuchin la semana pasada que sugieren que “un dólar más débil es bueno para nosotros en lo que respecta al comercio y las oportunidades” se han sumado al sentimiento bajista. Más tarde, Mnuchin intentó retractarse de los comentarios, diciendo que fueron sacados de contexto. Y el presidente Trump insistió en que quiere un dólar fuerte.

Pero Arthur Kroeber, un analista senior de la firma de investigación Gavekal, dijo que “los operadores de divisas deberían ser escépticos” acerca de los comentarios de Trump.

En una nota a los clientes la semana pasada, Kroeber señaló que Trump quiere reducir los déficits comerciales de Estados Unidos con otros países. El dólar debería bajar aun más para reducir significativamente el déficit en cuenta corriente, una medida amplia del comercio exterior, agregó.

“Ahora será muy difícil para Washington volver a meter al genio del dólar débil en la botella”, escribió Viraj Patel, estratega cambiario del banco de inversión ING, en una nota esta semana.

Dijo que la “imprevisibilidad” de las políticas de Trump, particularmente en el comercio, también está contribuyendo a la caída del dólar.

‘MAYOR INCERTIDUMBRE’

El propio Trump se quejó en repetidas ocasiones el año pasado de que el dólar era demasiado fuerte, lo que generó críticas de algunos expertos que recordaron la política gubernamental de larga data de no provocar la depreciación de la moneda estadounidense con dichos.

Esas preocupaciones se encendieron nuevamente después de los comentarios de Mnuchin.

“La guerra de divisas de Trump aumenta los riesgos para Asia”, advirtió el Nikkei Asian Review de Japón en una columna esta semana.

Tom Holland, otro analista de Gavekal, dijo que el “deseo del gobierno estadounidense de rebajar la moneda” hizo probable que el dólar siga debilitándose frente a otras monedas importantes.

“Los mercados podrían estar dirigiéndose hacia un periodo de mayor incertidumbre y volatilidad, en el que políticos y banqueros centrales en Europa y Asia también intenten llevar hacia abajo sus monedas”, escribió en una nota a clientes la semana pasada.

La ventaja de una moneda más débil es que abarata las exportaciones de un país, lo que tiende a aumentar la demanda.

El dólar tampoco está recibiendo tanto apoyo de la Reserva Federal como lo haría en una economía en fortalecimiento. El enfoque del banco central de Estados Unidos hacia la elevación de las tasas ha sido más gradual de lo que anticiparon algunos inversionistas.

‘NADIE QUIERE UNA GUERRA DE DIVISAS’

Pero no todos los observadores del mercado se creen la idea de un esfuerzo intencional del gobierno estadounidense para lograr que el dólar baje.

Señalan que el impulso en las economías europeas como Alemania y Francia ha llevado a algunos inversores a acudir en masa al euro en lugar del dólar.

Están apostando a que el Banco Central Europeo reducirá su enorme programa de estímulo de compra de bonos antes de lo esperado. Eso aumentaría los rendimientos de los bonos europeos y haría aún más atractivo al euro.

Además, el gobierno de Trump podría ponerse nervioso si el dólar cayera mucho más, de acuerdo con Greg McKenna, estratega de la firma de negociación de divisas AxiTrader.

Si se vuelve demasiado débil, los inversores exigirán tasas de interés más altas para mantener los bonos del Tesoro. Eso haría que la deuda nacional estadounidense aumentara aun más rápido.

McKenna también dijo que, desde la crisis financiera mundial, los principales bancos centrales han abandonado en gran medida las políticas de “empobrecer al vecino” —que perjudican a los socios comerciales—, y que en vez de eso son más propensos a intentar trabajar juntos.

“Nadie quiere una guerra de divisas”, dijo.

Fuente: www.expansion.mx